Colegio online

COVID 19 y el reto del colegio online

El cierre de colegios provocado por COVID-19 en el mes de Marzo ha puesto a prueba a muchos colegios, que se han encontrado con el reto del trasladar el colegio a la modalidad online, algo nuevo para la mayoría, hasta que se pueda realizar la vuelta al colegio tras el coronavirus.

Aquellos colegios inmersos en una transformación digital desde hace años han tenido más capacidad de respuesta. “Aunque la decisión de la Comunidad fue antes de lo que calculábamos -señala Alfonso Hernando, director del colegio Tajamar, un centro donde los alumnos trabajan con tablet, – el Comité directivo trabajó días antes sobre ese posible escenario y coordinamos con las distintas secciones las herramientas necesarias para educar online

Este centro educativo implantó en 2011 el Proyecto Ipad. Desde entonces, los alumnos trabajan habitualmente con plataformas digitales, algo que ha facilitado la acomodación al modelo de colegio online. “No obstante, reconoce este mismo director, el desafío para los profesores ha sido enorme”.

En la adaptación al colegio online confluyen varios retos. El primer reto es el de ofrecer los contenidos programados y hacerlo con calidad para dar la programación del curso en su totalidad y hacerlo con el estilo propio de cada centro (por ejemplo, con cercanía y manteniendo el trato personal con los alumnos y sus familias). En este sentido, señalaba Luis Arenal, director del Bachillerato concertado de este centro, que “en las primeras semanas del confinamiento aprendimos de la nueva situación. Nos dimos cuenta que teníamos el reto de asegurar cercanía con los alumnos y familias, pero desde la distancia”. Diferentes herramientas se mostraron útiles para ello: Microsoft Teams, Google Classroom y Google Meet.

Clases del colegio online

Adaptados a los cambios

Lógicamente, las características de la clase presencial y la online son distintas y, por eso, la realidad ha demostrado que el colegio online precisa otra dinámica. Lo importante es adaptarse a la nueva situación porque no es lo mismo la enseñanza a los 4 años que a los 14.

Por eso, en el colegio online las profesoras de Infantil despliegan ingenio para conseguir que los niños se sientan en su casa como en el aula. Diariamente pueden enviar videos en los que escenificaban la clase del día. Así, el alumno puede ver y escuchar a su profesora que le guía, por ejemplo, un ejercicio de grafomotricidad (señalándole dónde colocar el lápiz para escribir una letra, en qué dirección hacerlo, etc). Este modo de dar clases online facilita la conciliación familiar y laboral de los padres, pues el niño puede hacerlo cuando sus padres no están teletrabajando.

En Secundaria, sin embargo, el método debe ser distinto. En colegios como el de Alfonso Hernando y Luis Arenal, los profesores subían a Google Classroom los recursos (vídeos, presentaciones, ejercicios) que debían utilizar los alumnos e hicieron un planing de trabajo semanal en el que cada profesor sabía qué días y horas debían dar clase online. El día anterior, cada alumno recibía su plan de estudio. El esquema de trabajo propuesto para los alumnos de la sección era: aprendizaje del contenido teórico, ejercicios prácticos y resolución de dudas. En el caso de los exámenes, los alumnos conocían la fecha con mayor antelación.

Durante el tiempo que duró de confinamiento los profesores también tuvieron, como muchos otros profesionales, una carga de trabajo grande. Todos los alumnos consultan muchas dudas a través del correo electrónico y ellos tienen que responder a cada uno.

Educación personalizada online

Los colegios tienen un estilo educativo basado en la educación personalizada se encontraron con otro reto: mantener las tutorías con padres y alumnos. La tecnología ha resultado de gran ayuda. A través de Google Meet o Hangouts se pueden mantener esas conversaciones tan útiles para hablar del progreso del alumno en cada asignatura.

Este centro es un ejemplo de esos colegios que basan su estilo educativo en la educación personalizada. David Arranz, director de Secundaria, cuenta cómo trabajaron para conseguir ese reto: “en las entrevistas online los tutores trataban no sólo aspectos académicos, sino también otros importantes (en especial durante el largo confinamiento por COVID19): la salud de los alumnos, el estado anímico o las dificultades de algunos padres para compatibilizar el teletrabajo con la asistencia a clases de sus hijos. Lógicamente, todos estos factores influyen en su rendimiento, revelan los problemas reales y orientan las soluciones”.

Este director de etapa se mostraba comprensivo con los padres cuando señalaba que “nunca faltaba el necesario consejo de tranquilidad para toda familia. En esas circunstancias lo que siempre recomendamos era hacer un horario, aprovechar para leer o mejorar un idioma y, sobre todo, favorecer la convivencia familiar”.

Puertas abiertas online

Como el confinamiento por COVID-19 se produjo en el mes de Marzo, la mayoría de familias que tenían previsto asistir a las puertas abiertas no pudieron hacerlo. Así como en la enseñanza superior fue habitual conectar con el futuro alumnado a través del online, los colegios no se prodigaron tanto. Sorprende la modalidad de puertas abiertas online que han hecho colegios como este y a la que han asistido centenares de familias.

Concretamente este centro lo hizo a través de un “falso directo” en Youtube, el director del colegio les dio la bienvenida y pasó a explicarles el proyecto educativo, apoyado con recursos visuales que ayudaban a ver el funcionamiento habitual del centro. Los asistentes, incluso pudieron hacer una visita guiada por el colegio como parte de este evento de puertas abiertas online.

Tras la explicación del director, las familias conectaban, a través de Google Meet, con el responsable de la etapa educativa para la que solicitaban plaza para hacerle las preguntas que querían.

Y vuestro colegio (o futuro colegio), ¿cómo se ha adaptado a este nuevo entorno en que lo online se ha hecho fundamental?