Escuchar a la infancia en la escuela

Cambio en la educación.

Si conoces a Francisco Tonucci, probablemente conozcas también su alter ego, Frato. Juntos buscan divulgar la necesidad de escuchar a la infancia en la escuela, tanto dentro como fuera. Ambos están muy alineados con el cambio actual profundo que está viviendo la educación. 

Participación de los niños en su educación.

¿Quién aprende de quién? Sería una de las preguntas básicas que nos lleva a cuestionarnos Tonucci. Parece que cada vez más se promueve la participación de la infancia y se le dota de una fuerza importante que nos coloca a los adultos en un espacio de humildad donde reconocer que aún nos queda mucho por aprender. 

Y cada vez son más los maestros que así viven su vocación: con ganas de aprender y de acompañar, más allá de “insertar” conocimientos que hoy en día Google nos puede facilitar. 

¿Cuáles son las habilidades necesarias para la vida? ¿Serán las capitales, la historia, la memoria o las raíces cuadradas? ¿O serán más bien la economía, la alimentación, el cálculo y la empatía? 

¿Qué dice Francisco Tonucci?

Escuchar a Tonucci siempre es interesante. Si te interesa la educación y la infancia, seguro que disfrutas con cualquiera de sus charlas. 

Es maestro y pedagogo y se define a sí mismo como “niñólogo”. También es dibujante y sueña con ciudades amigas de la infancia. Reivindica la necesidad de conquistar espacios públicos para los niños. 

En 1991 fundó la Ciudad de los niños, buscando ofrecer a la infancia espacios de juego para hacerlo en libertad. Y para ello, su apuesta es preguntar a la propia infancia. Desde entonces se ha convertido en un proyecto donde hay más de 200 ciudades de todo el mundo que se nutren para buscar entornos respetuosos con la infancia.

Escuchar a los niños en la escuela - Frato

Sus viñetas de Frato se han compartido miles de veces y siguen siendo un altavoz para compartir sentires de muchísimos maestros. 

Cómo construir una escuela que prepare a los niños para el futuro.

Porque más de una vez nos hemos sentido perdidos y, aunque la infancia tiene esa capacidad de llevarnos a la pérdida, solo es una oportunidad para lograr encontrarnos. Siempre más sabios y siempre más fuertes. Con humildad y ganas de trabajar. 

Y desde ahí podremos construir una escuela como la que deseamos: que prepare a los niños para el futuro y al mismo tiempo prepare unas personas para liderar ese futuro. 

Gracias a todos los colegios que confiáis en Micole como una herramienta más que os ayude a seguir dando forma a los sueños de construir una escuela donde se fomente la libertad de expresión, la escucha, el respeto y las ganas de aprender todos juntos.