Junior Law School: una forma práctica de acercar el Derecho a alumnos de ESO y Bachillerato
El programa ayuda a los estudiantes a descubrir el mundo jurídico antes de la universidad y refuerza la orientación vocacional temprana, una de las grandes preocupaciones de muchas familias.
Elegir qué estudiar después del colegio es una de las decisiones que más dudas genera en muchas familias. ¿Cómo saber si un alumno tiene interés por el Derecho? ¿Cuándo conviene empezar a hablar de vocación? ¿Cómo puede un colegio ayudar a los jóvenes a descubrir distintas salidas académicas y profesionales antes de llegar a la universidad?
Con este objetivo nace Junior Law School, una iniciativa educativa que acerca el Derecho a alumnos de ESO y Bachillerato de una forma práctica, cercana y adaptada a su edad. El programa está impulsado por la Fundación CINNED, con el respaldo de Brains International Schools y la colaboración de instituciones como la Fundación Ortega-Marañón, CICAE y universidades de referencia.
La nueva edición de Junior Law School 2026-2027 ha sido presentada en la Fundación Ortega-Marañón en un encuentro que ha reunido a representantes del ámbito educativo, universitario e institucional. Más allá del acto de presentación, la iniciativa responde a una pregunta muy habitual entre padres y madres: cómo ayudar a los adolescentes a tomar decisiones académicas con más información, más seguridad y más criterio.
¿Qué es Junior Law School?
Junior Law School es un programa educativo que permite a los alumnos conocer el Derecho antes de llegar a la universidad. No se trata de adelantar una decisión académica ni de pedir a los jóvenes que sepan ya qué carrera quieren estudiar, sino de ofrecerles una primera experiencia real con una disciplina que está presente en muchos aspectos de la vida cotidiana.
A través de casos prácticos, debates, actividades y contacto con universidades y profesionales, los estudiantes descubren cómo el Derecho influye en cuestiones como los derechos fundamentales, la convivencia, la empresa, la privacidad, la inteligencia artificial, la libertad de expresión, la sostenibilidad o la justicia internacional.
¿Por qué puede interesar a las familias?
Muchas familias buscan hoy colegios que acompañen a sus hijos más allá de los contenidos académicos. La orientación vocacional se ha convertido en una parte esencial de la educación, especialmente en ESO y Bachillerato, cuando los alumnos empiezan a plantearse itinerarios, modalidades de Bachillerato y posibles estudios universitarios.
En este contexto, Junior Law School ayuda a los estudiantes a explorar una rama de conocimiento antes de tomar decisiones importantes. El alumno puede comprobar si el ámbito jurídico le interesa, qué habilidades requiere y cómo se conecta con otras áreas como la empresa, la política, las relaciones internacionales, la comunicación, la tecnología o la resolución de conflictos.
Para las familias, este tipo de programas aporta tranquilidad porque convierte la orientación en un proceso gradual, no en una decisión tomada con prisas al final de Bachillerato.
¿Qué habilidades desarrolla Junior Law School?
El valor de Junior Law School no está solo en acercar el Derecho a los alumnos, sino también en las competencias que permite trabajar. El programa ayuda a desarrollar habilidades muy útiles para cualquier futuro académico o profesional:
Pensamiento crítico.
Capacidad de argumentación.
Comunicación oral.
Análisis de problemas.
Trabajo sobre casos prácticos.
Comprensión de derechos y responsabilidades.
Toma de decisiones con criterio.
Contacto temprano con el entorno universitario.
Estas competencias son especialmente importantes en una etapa en la que los alumnos empiezan a construir su identidad académica y a descubrir qué tipo de retos les motivan.
Orientación vocacional antes de elegir carrera
Durante la presentación de la nueva edición, María Hita, presidenta de la Fundación CINNED, ha defendido la importancia de abrir posibilidades a los alumnos desde edades tempranas. La orientación, ha señalado, no debe entenderse solo como una decisión que llega al final de la etapa escolar, sino como un proceso de acompañamiento que permite al alumno ganar seguridad, criterio y perspectiva.
Este enfoque conecta con una preocupación muy habitual entre las familias: cómo acompañar a los hijos sin presionarles. Junior Law School no busca condicionar vocaciones, sino ampliar horizontes para que cada estudiante pueda descubrir qué le interesa y qué capacidades quiere desarrollar.
Colegio, universidad e instituciones: una conexión cada vez más necesaria
La nueva edición de Junior Law School ha reunido a representantes de la Fundación CINNED, Brains International Schools, la Fundación Ortega-Marañón, CICAE y universidades colaboradoras como IE University, ISDE, Universidad Pontificia Comillas (ICADE), CIS University, Universidad Europea, Centro de Estudios Garrigues y Universidad Camilo José Cela (UCJC).
Durante el encuentro, Luis M. Tolmos, director general de Brains International Schools, ha presentado la evolución del programa, sus novedades y la nueva plataforma. Además, ha anunciado que la Fundación CINNED está trabajando también en el desarrollo de nuevos programas vinculados a otras áreas de conocimiento, como Junior Finance School y Junior Tech School.
Este anuncio refuerza una línea de trabajo orientada a acercar a los alumnos distintas disciplinas antes de su llegada a la universidad, conectando el colegio con el mundo académico, profesional e institucional.
¿Qué papel tiene Brains International Schools?
Brains International Schools respalda Junior Law School dentro de una visión educativa que apuesta por acompañar al alumno en su desarrollo académico, personal y vocacional.
El proyecto encaja con un modelo en el que el colegio no solo transmite conocimientos, sino que también ayuda a los estudiantes a pensar, debatir, comunicar, tomar decisiones y prepararse para un mundo cada vez más complejo.
En este sentido, Junior Law School se suma a una forma de entender la educación basada en abrir oportunidades, conectar etapas y ayudar a cada alumno a descubrir sus intereses antes de tomar decisiones clave sobre su futuro.
Junior Law School y la elección del futuro académico
Para un alumno de ESO o Bachillerato, conocer el Derecho antes de la universidad puede ser una experiencia muy útil, incluso aunque finalmente no estudie esta carrera. Le permite comprender mejor cómo funciona la sociedad, qué papel tienen las normas, cómo se protegen los derechos y por qué el pensamiento crítico es fundamental para desenvolverse en el mundo actual.
Para las familias, Junior Law School ofrece una herramienta concreta para acompañar la orientación académica de sus hijos desde una perspectiva práctica, realista y motivadora.
Porque elegir bien no significa tener todas las respuestas desde el principio. Significa poder hacerse mejores preguntas, conocer diferentes caminos y descubrir, poco a poco, dónde puede aportar cada alumno su talento.
Preguntas frecuentes sobre Junior Law School
¿Junior Law School es solo para alumnos que quieren estudiar Derecho?
No. El programa está pensado para alumnos que quieran conocer el Derecho y su relación con la sociedad, aunque todavía no tengan decidido qué estudiar en la universidad.
¿En qué etapa es más útil?
Especialmente en ESO y Bachillerato, cuando los alumnos empiezan a tomar decisiones sobre itinerarios académicos y posibles estudios universitarios.
¿Qué aporta a los alumnos?
Les ayuda a desarrollar pensamiento crítico, argumentación, comunicación, análisis de problemas y comprensión de cuestiones jurídicas, sociales y éticas.
¿Por qué puede ser útil para las familias?
Porque facilita una orientación vocacional más temprana, práctica y realista, ayudando a los jóvenes a tomar decisiones con más información y confianza.
¿Qué instituciones participan en Junior Law School?
La iniciativa está impulsada por la Fundación CINNED, con el respaldo de Brains International Schools y la colaboración de Fundación Ortega-Marañón, CICAE y universidades de referencia.